sábado, 22 de octubre de 2011

El PP planea licitar la gestión de todos los aeropuertos rentables de la red de Aena




Si el PP gana el 20-N, cancelará o retrasará el concurso de los aeropuertos de El Prat y Barajas para poner otras condiciones.

Poco o nada se parecerá al actual proceso de privatización de la gestión comercial de los aeropuertos si el PP gana las elecciones el próximo 20-N. El equipo de Mariano Rajoy planea un nuevo escenario, en el que se tomarán decisiones para el conjunto de la red -teniendo en cuenta todos los aeropuertos de Aena- y no sólo centrándose en Barajas y El Prat.
La idea del actual Ministerio de Fomento de privatizar la gestión de Madrid y Barcelona y, una vez comprobado su éxito o su fracaso, intentar hacer lo mismo con otros aeropuertos de la red no tiene sentido para el PP.

Fuentes populares aseguran a este periódico que barajan dos escenarios en los que se pondría en marcha un plan global. En el primero de ellos, se definiría un marcado calendario para ir sacando progresivamente a concurso la gestión comercial de todos los aeropuertos que ganen dinero o con evidente potencial de rentabilidad de la red. Entre ambos, podrían llegar a la veintena, según sus cálculos. No se tendría por qué licitar todo a la vez, pero sí que se establecería un programa definido en el tiempo.

La segunda alternativa que está sobre la mesa, muy relacionada con la primera, sería sacar a concurso la gestión comercial por lotes, para que ningún aeropuerto se quedara aislado del nuevo sistema, añaden las mismas fuentes.
Lógicamente para cualquiera de los dos escenarios, las fechas que ha dado el actual Ministerio de Fomento no sirven y son demasiado precipitadas. Pese a que el consejo de administración de Aena Aeropuertos ha decidido retrasar la presentación final de ofertas de los siete candidatos para Barajas y El Prat tres meses hasta el próximo 31 de enero, el concurso con las actuales condiciones se cancelará o se reconvertirá, pero siempre posponiendo las fechas para poder poner en marcha las nuevas condiciones.

En el caso de que se cancelara definitivamente, el nuevo Gobierno no estaría obligado a indemnizar a los candidatos a la privatización de la gestión de Barajas y El Prat, ya que todavía no existe ninguna oferta vinculante.

Los concursantes que pasaron la primera criba tras cumplir los requisitos exigidos fueron todos los que se presentaron en primera instancia. En total son siete, entre los que destacan los capitaneados por Ferrovial, FCC, Aeroports de Paris, Fraport Frankfurt Airport y el Grupo SanJose.

El PP tampoco está de acuerdo con la segunda parte del proceso de privatización. La intención del Ministerio de Fomento es vender el 49 por ciento de Aena Aeropuertos a inversores privados, pero las limitaciones de calendario antes de los comicios de noviembre le han impedido al equipo de José Blanco llevar a cabo este proceso.

El actual partido de la oposición no tiene tan claro ni si pondría a la venta una participación del capital de Aena Aeropuertos, ni qué porcentaje privatizaría. Lo único que tiene decidido es que la actual propuesta del Gobierno no convence.

Diseñar un programa de privatización de la gestión de todos los aeropuertos rentables de la red permitiría, según las fuentes populares, obtener unos mayores ingresos que con el plan actual y dar una coherencia al proyecto.

La licitación de Barajas y El Prat que propone el PSOE supone un pago inicial por parte de los ganadores de los concursos de 5.300 millones de euros entre los dos aeropuertos. Si se suma además un 20 por ciento de la facturación anual teniendo en cuenta los actuales ingresos de ambos hubs, los ingresos para el Estado podrían suponer más de 11.000 millones de euros.

La idea del equipo de Juan Ignacio Lema, que había recibido el visto bueno del Ministerio de Economía, es emplear la mitad de los ingresos por el pago inicial de Barajas y El Prat, para reducir en aproximadamente un tercio la deuda de Aena, que supera los 11.000 millones de euros.

Este lavado de cara de las cuentas del gestor público de los aeropuertos españoles haría sobre el papel más atractiva la venta del 49 por ciento para los inversores privados. Como el PP no ve de momento prioritaria la privatización del capital, no está tan obligado a poner unas condiciones económicas inalcanzables para los candidatos sólo en dos aeropuertos.

Prefiere presentar un plan que incluya a todos los aeródromos rentables y que, a largo plazo, suponga mayores ingresos para el Estado sin necesidad de obligar a pagar de golpe un canon de entrada tan caro por Madrid y Barajas.