sábado, 16 de marzo de 2013

Carta de un "Desvinculado" de AENA - "ERE" en AENA

Hasta esta Sección Sindical de CSIF Aena ha llegado esta carta de despedida de un compañero/a  "desvinculado" de AENA

Esto podría ser la historía de cientos de compañeros que tanto han aportado y que se van por la puerta de atrás, con un Plan de Desviculaciones "Voluntario" tras años de servicio a esta empresa que la han hecho grande y que no han traído ni su deuda ni su ruina. He aquí un homenaje a nuestros compañeros, algunos de ellos, pasando los peores momentos de su vida. Ya sabemos que como tantos españoles, lo cual no quita, porque ellos no son responsables.

Queridos compañeros;

Muchas veces he intentado imaginarme este momento, como un momento que sería triste pero de agradecimientos, de recuerdos, de pena, pero una pena por lo que termina voluntariamente y que era lindo, por las cosas que han pasado y que no volverán, por los amigos que dejas, porque se ha pasado una vida dedicada a una empresa a la que has defendido fuera de su entorno como si fuese tu vida, y es que era tu vida,  un final así, emotivo pero feliz por sentirte que has cumplido y que dejas gente que te quiere y a la que quieres, seguramente también  a personas para las que no has sido grata, esto no me gustaría en absoluto, pero lo peor de todo seria haber pasado inadvertido, pasar por pasar, si esto ha sucedido conmigo me haría tremendamente infeliz, espero que para la mayoría de vosotros no haya sido así.

Pero el final no ha sido así, claro que dejo compañeros a los que no olvidaré nunca y que me han tratado de una forma tan exquisita que no tendré modo de agradecérselo, en un abrazo sentido me han dicho cosas al oído que me han hecho sentir que mi paso por esta vida no ha sido en balde y me han llenado de orgullo.

En el final de mi vida laboral, al menos en Aena, ha resultado ser completamente diferente a lo que yo me imaginaba, tanto por arriba como por abajo, los que me rodeaban ha decidido como debía ser esta salida y han decidido por mi futuro, ya veis sin consultarme, y estas decisiones habían conseguido que la amargura, el reproche, el cabreo  invadiesen mi alma hasta hacerme daño.

Ya sé que esto no importará a nadie, que eso me lo llevo solo yo y que estos sentimientos me van a acompañar lo que me quede de vida y también que estas decisiones que se han tomado hacia a mí en la última etapa en la empresa, van a condicionar la opinión que tenia de la misma después 34 años de dedicación a ella y que hasta ahora eran únicamente de agradecimiento.

Pero poco a poco esta amargura por reproche está pasando a ser amargura por que se acerca el momento de la despedida, están pudiendo mas en mi ánimo el recuerdo de las personas y de todo lo bueno que he pasado en tantos años que por lo mal que nos han tratado al final, y como un AMIGO y compañero, del que también prescinden pero que yo quisiera conservarle para siempre,  podría acabar este “epitafio” laboral con algunos versos que expresen mis sentimientos, pero solo lo haré con este (también de los Secretos, amigo):

Cuantas cosas tengo que inventar
para poderte perdonar,
hoy no quiero discutir
no quiero decepcionarte más
y solo recordar lo bueno que hay en ti.

En mi corazón queda el recuerdo de todos vosotros, imborrable, inmutable, eterno.

Si me olvidado de alguien, que así será, lo siento y si le conocéis le hacéis pasar mi despedida. Gracias por todo Amigos.