miércoles, 8 de mayo de 2013

Proposición No de Ley para suprimir los privilegios de que disfrutan los directivos de AENA

Esta Sección Sindical CSIF Aena ha tenido acceso a la Proposición No de Ley (PNL) para suprimir los privilegios de que disfrutan los directivos de AENA que ha presentado el Diputado por Madrid D. Rafael Simancas del Grupo Parlamentario Socialista.

Señalamos algunas cosas que no se destacan en la Nota de Prensa y que sin embargo afectan directamente, no sólo a los empleados de AENA sino al sector aeroportuario en su conjunto. 



Esta sección sindical está preparando un escrito al Grupo Parlamentario Popular para que apoye esta PNL por ética y estética cuando hay un ERE de 1.300 compañeros.

Esperemos que el Sr. Ayala (PP), que tanto nos atendía en la oposición al Gobierno del PSOE, apoye está moción, es justa y razonable.

Sr. Ayala, no vale el "y tu más"... 



La Sección Sindical CSIF Aena considera que el Presidente de AENA o el Director General de Aeropuertos o Navegación Aérea deben disponer de un coche de servicio para sus traslados oficiales, pero a partir de ahí, todo directivo o director de AENA, por muy limitado que sea su sueldo, que realmente no ganan tanto aunque la gente crea otra cosa, y algunos tienen bastante responsabilidad, deben compartir los coches de servicio de los que disponga AENA y de no tenerlos, que usen los servicios públicos como taxis, aunque estos los pague la empresa.

A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS 

En nombre del Grupo Parlamentario Socialista tengo el honor de dirigirme a esa Mesa para, al amparo de lo establecido en el artículo 193 y siguientes del Reglamento del Congreso de los Diputados, presentar la siguiente Proposición No de Ley para suprimir los privilegios de que disfrutan los directivos de AENA,  para su debate en la  Comisión de Fomento. En el Palacio del Congreso de los Diputados, a 6 de mayo de 2013

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La dirección de AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea) está desarrollando un programa de ajustes drásticos de gasto, con el objetivo supuesto de "equilibrar las cuentas".

A juicio del Grupo Socialista, las deudas acumuladas por AENA, siendo muy significativas, vienen de tiempo atrás, están justificadas por las grandes inversiones realizadas para la mejora de sus infraestructuras, especialmente en Madrid y Barcelona, y son plenamente viables.

Los propósitos de eficiencia siempre son bienvenidos, pero parece ser que el auténtico objetivo de los últimos recortes de gasto tiene que ver fundamentalmente con el proceso de privatización del ente, primero a través de un porcentaje limitado de su capital, y definitivamente después. Se trata de hacer más atractivo el producto para posibles inversores privados. Sin embargo, la privatización total de AENA no se ha tratado, ni debatido, ni decidido formalmente en ningún foro legítimo, y sus consecuencias negativas para el interés general son muy evidentes. La ordenación y la gestión directa del transporte aéreo constituyen una herramienta estratégica para un país que depende tanto del turismo como España.

Algunas de las medidas adoptadas en este proceso son muy cuestionables. Se ha expulsado de la entidad a cerca de 1.300 trabajadores, prescindiendo de su formación y conocimientos. Se han aumentado las tasas a pagar por compañías y pasajeros de una manera brutal: 28% de media en 2012 y 8% de media en 2013, con picos que superan el 50% en Barajas y El Prat. Se ha llegado incluso a crear una tasa nueva: la tasa de seguridad aérea, que traslada al viajero el coste de las inspecciones públicas para la seguridad de los vuelos.

Se ha reducido la actividad de decenas de aeropuertos en capitales de provincias, ocasionando graves perjuicios económicos y de empleo. Se cobra a los pasajeros por el uso de los carritos para el traslado de equipajes, cuando hasta ahora era un servicio gratuito. Y el ajuste llega hasta el extremo de duplicar y triplicar el coste reclamado a los trabajadores de los servicios aeroportuarios (muchos de ellos menos que mileuristas) por el uso de los aparcamientos públicos.

No obstante, el núcleo directivo de AENA no ha adoptado medida alguna para reducir los gastos suntuarios y de representación de los que gozan tradicionalmente sus miembros. De hecho, esos gastos se han mantenido e incrementado de una manera muy sustancial.

Por ejemplo, la contratación reciente de la nueva directora financiera de AENA ha venido acompañada por la convocatoria de un concurso para el alquiler de un coche de lujo a fin de ponerlo a su disposición. El pliego de prescripciones técnicas para la contratación de este coche de lujo vía renting especifica la demanda de un "Audi Q3 Ambiente. 2.0. TFSI Quattro 170 CV, con tapicería cuero napa-beige, cuadro de mandos beige trufa pistacho, moqueta beige, y techo de seda beige...". El coste para el erario público será de 940€ al mes y de 58.200€ en los cinco años que dura el contrato. A estas cantidades hay que sumar los 300€ que se regala, al parecer, a cada directivo para gastos de combustible.

Todos y cada uno de los 24 principales directivos de AENA disfrutan de coches
de lujo contratados en renting por la compañía pública con costes muy significativos, entre los 7.000 y los 20.000 euros anuales. En las mismas condiciones se encuentran los principales directivos de cada uno de los 48 aeropuertos que forman parte de la red de AENA. Ciertamente, esta condición no es nueva sino que viene de atrás, pero en este último año y medio no solo no se ha corregido, en coherencia con los discursos y las acciones drásticas de "austeridad" para trabajadores y usuarios, sino que se ha aumentado de manera relevante.

Además, se da la circunstancia de que en ninguna de las clasificaciones públicas de coches oficiales al servicio de altos cargos de la administración central aparecen relacionados estos vehículos de lujo, en lo que parece una ocultación muy grave por parte de las autoridades del Ministerio de Fomento.

En consecuencia, el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados presenta la siguiente:

PROPOSICIÓN NO DE LEY
"El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a suprimir los privilegios de que disfrutan los directivos de AENA con cargo al presupuesto público en forma de vehículos de lujo a su libre disposición y consiguiente pago de combustible".