martes, 14 de mayo de 2013

Trabajadores del Aeropuerto de Pamplona

Por su interés reproducimos un documento que nos ha llegado de manera anónima del Aeropuerto de Pamplona.

DESAZON E INDEFENSION ANTE LOS TRASLADOS FORZOSOS

Escribimos ésta carta tratando de expresar el sentir de los trabajador@s de los aeropuertos del Grupo3 (o sea,  l@s de baja casta), a todas las personas que, trabajando en AENA, no han sufrido las consecuencias del  proceso de ajuste de plantilla de cerca (especialmente los  de Grupos  1 y 2).

En el último año hemos venido viviendo una serie de acontecimientos que, debido a la falta de información por parte de la empresa y representantes de los trabajadores (CES), han resultado, cuando menos oscuros. Hemos ido recibiendo noticias  con cuenta gotas, en las que,  ignorando el acuerdo de garantías firmado por éstas mismas entidades, íbamos viendo como se eliminaban puestos de trabajo sin ningún pudor, y digo esto porque en ningún momento ha venido nadie a explicarnos la razón por la que se han aceptado,  en una situación como la actual en la que, como todos sabemos, cualquier pérdida de puestos de trabajo es un drama para nosotr@s y para el futuro de nuestros hijos e hijas.

En una segunda fase, despues de un angustioso verano exento de noticias, hemos comenzado a recibir una serie de actas de reuniones entre empresa y la CES, en las que se comenzaba a perfilar el asunto; traslados “voluntarios”, promoción interna, traslados forzosos… todo ello sazonado con unas jugosas desvinculaciones voluntarias que, con una gran inyección de dinero favorecían a personas de todos los aeropuertos y no solucionaban la situación de los del Grupo 3, o sea de los aeropuertos con “exceso” de personal.

En el llamado Plan de viabilidad se alegaban razones económicas, y la realidad es que se está invirtiendo mucho dinero para desvincular a personas ahí donde no sobraban con el consiguiente gasto en costosos traslados de personas ahí donde sí “sobraban”. Para todo ello en ningún momento se ha contado con los Comités de centro de los aeropuertos afectados y ni siquiera se les ha tenido informados  de los pasos que se iban dando y decidiendo nuestro  futuro. En cualquier caso las “razones económicas” quedan sin justificación en el momento que una empresa pública como AENA- Aeropuertos mejora su situación y tiene beneficios.

En una tercera fase hemos visto la cruda realidad de las “medidas no traumáticas” que se iban a tomar; que todo esto afectaba a personas. Personasque,  debido a la falta de claridad en todo el proceso, han sufrido un calvario al tener que tomar decisiones como el de acogerse a un traslado “voluntario”,  sin manejar datos suficientes que le ayudaran a tomar tan dura y no deseada solución. Personas que se han visto obligadas a renunciar al traslado voluntario si querían optar por la promoción interna, la cual ha estado sujeta a unos plazos tan ajustados que desfavorecían claramente la posibilidad de que pudieran conseguir los requisitos y pudieran optar  a estas plazas. Y, por fin, las personas que aparecían en la temidísima lista negra de los TRASLADOS FORZOSOS. 

Estas personas tienen nombre y una situación personal  que se suponía se iba a tener en cuenta y nada más lejos de la realidad. Nadie ha tenido la decencia, ni sindicatos firmantes ni empresa de preguntarles por su situación personal y menos aún de tenerla en cuenta. Estamos hablando de 39 personas en total.

En el caso particular de Pamplona, que es el que conocemos de cerca, tras librar dos personas por promoción interna son 4 l@s afortunad@s. De estas cuatro personas dos tienen categoría de TOAM, y han sido enviadas a lugares donde no hacían falta (¿Al mismo precio no se podían haber quedado aquí?) y como su puesto desaparece nadie les dice como se les va a facilitar el retorno (si es que se les piensa facilitar). Tampoco se menciona en ningún lado si, a los que han promocionado y aprobado  se les va a respetar, como dice el Convenio colectivo, el puesto para futuras vacantes. De los cuatro, dos tienen contrato relevo y se les envía a destinos tan lejanos como Almería o La Coruña a casi 1000 km de distancia (¿sin haber trasladado a la persona a la que relevan?) hasta fin de contrato.  Personas con hasta 24 años en la empresa y con hijos a su cargo, o personas con hijos necesitados de cuidados especiales, familia numerosa o con personas mayores a su cargo. A los cuatro les supone la disgregación familiar, y para algunas la situación es  tan insostenible que les lleva irremediablemente a desvincularse de la empresa, lo que a efectos reales se podría decir que, en estos casos, “traslado” tendría el mismo significado que “despido”. Todo ello, como cualquiera se puede imaginar, les está ocasionando problemas de salud  a ellos y a sus familiares, incluso en algún caso ya se ha producido alguna baja por problemas de salud relacionados con la situación.

Siendo estos 39 trabajador@s el 0´32% de de un total de unos 12000 trabajador@s,  y habiendo entrado  AENA-Aeropuertos en beneficios  en los últimos meses, nadie se cree que no se pueda asumir la situación y manejarla con mayor sensibilidad y efectividad, incluso cediendo el resto de los trabajadores tan solo un 0´32% de nuestro sueldo la situación quedaría solventada.

Nadie se lo cree, a no ser que se trate de un acto ejemplar, con  el objeto de amedrentar a los trabajador@s, esta vez ¿Por qué no,  de los aeropuertos del Grupo 1 y 2 ante la segunda vuelta de ajustes de plantilla? ¿Pensamos que con lo sucedido todo quedara zanjado? ¿O que las condiciones a futuro mejoraran? Segundas partes…

Ante todo esto solo podemos manifestar el desazón y desamparo en el que nos encontramos, todo ello  dirigido hacia la privatización de la empresa, con la connivencia y el silencio de la CSE.

Trabajador@s del Aeropuerto de Pamplona