domingo, 13 de septiembre de 2015

La "Obediencia Debida" en AENA/Enaire como causa de inculpabilidad en el ámbito laboral

Artículo 18. Justicia en las Fuerzas Armadas. 
Propiciará, con su actuación, que la justicia impere en las Fuerzas Armadas de tal modo que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad.


Artículo 61. Ejercicio de la autoridad.
Ejercerá su autoridad con firmeza, justicia y equidad, evitando toda arbitrariedad y promoviendo un ambiente de responsabilidad, íntima satisfacción y mutuo respeto y lealtad. Mantendrá sus órdenes con determinación, pero no se empeñará en ellas si la evolución de los acontecimientos aconseja variarlas.

(Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas)

Nos llegan correos a la cuenta del Sindicato CSIF AENA/Enaire, a través del buzón confidencial, donde personas que dicen ser de Estructura de AENA/Enaire, nos cuentan o se justifican de cosas que tienen que hacer, o firmar, alegando lo que ellos llaman “Obediencia Debida”.


Desde aquí ya sabéis que tenemos el firme compromiso de defender a cualquier compañero de AENA/Enaire, desde la directora de Barajas al último Apoyo Atención a Pasajeros, Usuarios y Clientes (AAPUC), ante lo que pueda ser una injusticia. Esto es un sindicato por y para todos.

Estas estructuras que nos escriben, no parecen ser Jefes de División, sino compañeros con Secciones o Departamentos, que por cierto, cobran muy poco más para la mucha responsabilidad que tienen. En ocasiones nos cuentan que algún sindicato les presionas para temas de los "suyos" y que... lo que no consiguen con ellos lo hacen en "Centrales" (léase Peonías o Pegaso City). Increible pero por lo que cuentan y por los datos que dan, 100% cierto.


Sin datos ni pruebas no vamos a contar nunca muchas cosas que nos dicen, pero desde luego, que como los obtengamos, que sepan que lo vamos a denunciar, ya sea dentro de AENA/Enaire, o fuera (donde sea, es donde sea, incluso en la Fiscalía Anticorrupción). 

Si estás en un puesto de estructura de AENA/Enaire y te quieren obligar a hacer algo que crees que no debes, te perjudica a ti, a la empresa, a cualquie trabajador, cuenta con CSIF AENA/Enaire en tu defensa, ya sea denunciando nosotros en tu nombre en el nuevo formulario de denuncia de la Intranet (Cumplimiento Normativo de AENA), que podemos hacer en tu nombre salvando tu privacidad, o donde haga falta. Por cierto, ¿en ENAIRE se les ha olvidado el cumplimiento normativo vía intranet o sólo es exigencia de la "cotizada" AENA?, nos dicen que no han informado de nada de esto...

Así que ya sabes compañero de Estructura, menos quejarte y justificar tus actuaciones alegando "obediencia debida" y más denunciar, que luego si todo se lía no creas que van a tener piedad de ti y si te tienen que CESAR lo harán.

Cuenta con nosotros, NO ESTAS SOLO, aunque no seas responsable, te van a echar la culpa, no lo dudes

Aquí en tienes el modo de contactarnos así como el Buzón Confidencial de Denuncias (sin datos no podemos responderte pero nos llega todo) http://www.csif-aena.com/p/contacto.html el mejor ejemplo de defensa de todos fue el tema del EBOLA en Barajas que sólos nos enfrentamos a la empresa. Tenemos experiencia en esto. 

MAS INFORMACION
Desobediencia y Expedientes Disciplinarios en AENA/ENAIRE 

Si quieres profundizar en el tema de la Obediencia Debida te ampliamos unas notas jurídicas

La obediencia debida (también llamada obediencia jerárquica, cumplimiento de mandatos antijurídicos o cumplimiento de órdenes antijurídicas), en Derecho penal, es una situación que exime de responsabilidad penal por delitos cometidos en el cumplimiento de una orden impartida por un superior jerárquico; el subordinado, autor material de los hechos, se beneficia de esta eximente, dejando subsistente la sanción penal de su superior.

Habitualmente se relaciona con la actividad castrense, debido a la subordinación que los miembros de una jerarquía militar deben rendir a sus superiores en las acciones que competen al servicio prestado. No obstante, puede presentarse en otras actividades de Derecho público, como la Administración.

Para referirse a esta eximente, la mayor parte de la doctrina penal utiliza la expresión de obediencia debida; no obstante, varios autores han criticado esta denominación, argumentando que ella implicaría que el ordenamiento jurídico puede establecer un "deber de acatamiento absoluto", aún en caso de órdenes que suponen la realización de hechos delictivos. De acuerdo a los mismos, esta situación resultaría ilógica y contradictoria, pues es un principio universalmente aceptado del Derecho que lo que está ordenado no puede estar al mismo tiempo prohibido y viceversa. Por ello, estos autores prefieren designar a esta eximente como cumplimiento de mandatos antijurídicos.

Clases de obediencia

De acuerdo a la forma en que la obediencia debida se presente en la ley, es clasificable en:

1) Obediencia absoluta: En virtud de ésta, el subordinado está obligado a cumplir las órdenes lícitas e ilícitas (antijurídicas) que le ha impartido su superior jerárquico. Se subclasifica en

• Obediencia reflexiva: Aquella en que el subordinado posee la facultad de suspender la ejecución de la orden y representar su ilicitud al superior jerárquico, pero en caso que él insista en su realización, debe cumplirla sin más.

• Obediencia ciega: Aquella en que el subordinado carece de la facultad de suspender y representar la orden.

• Obediencia relativa: En virtud de ésta, el subordinado está obligado a cumplir sólo las órdenes lícitas que le ha impartido su superior jerárquico.

Debido a que la obediencia absoluta ciega no se encuentra contemplada en prácticamente ninguna legislación del mundo y la obediencia relativa supone casos que quedan al margen del Derecho penal (porque son órdenes lícitas), la obediencia debida (como eximente) es una situación que se plantea frente a casos de obediencia absoluta reflexiva.

Determinar los requisitos de la obediencia debida es una tarea compleja, pues varios de ellos dependen de la naturaleza que se le atribuya a ésta. De todas maneras, de modo general, pueden señalarse los siguientes:

• Relación de subordinación entre el que manda y el que obedece:
Ésta debe estar establecida por una norma jurídica de Derecho público, como la Administración pública o las Fuerzas Armadas, excluyéndose el sector privado (por ejemplo, las empresas privadas).

• Orden formal:
El mandato debe provenir de un superior, es decir, emanar de la relación jerárquica, y cumplir las formalidades habituales.

• Orden con contenido delictivo:
El mandato debe referirse a la realización de una conducta típica y antijurídica (si es conforme a Derecho se configura un caso de cumplimiento de un deber).

• Subordinado no coaccionado:
El subordinado debe cumplir imperado por la orden, no coaccionado por el superior (en cuyo caso se configura una situación eximente por actuar bajo coacción).