miércoles, 4 de mayo de 2016

Begoña Gosálvez, el dolor ajeno tiene cara en AENA/Enaire

Todos conocemos a gente que ha sido suspendida por no dar el nivel, según los organizadores y avalados por la Comisión, en los exámenes de AENA/Enaire. 

Pues bien, en un diario de Baleares se publica hoy esta noticia que por su interés reproducimos, en especial por la foto de estos compañeros. 

Como ve nuestra directora de RR. Humanos de AENA Begoña Gosálvez, la co-organizadora junto con Lourdes Mesado de ENAIRE, de estos polémicos exámenes, el dolor - ajeno - tiene cara. Desde luego en esta empresa (o "compañía") va a haber un antes y un después de esto, y esperamos que pase factura a mucha gente y rueden cabezas. 

Denuncian irregularidades en los exámenes del bolsín de AENA
Fuente: Ultima Hora (Baleares)
Varios empleados de AENA en Palma denuncian que las pruebas para mantenerse en la bolsa de eventuales de la compañía celebradas en febrero estuvieron repletas de irregularidades. Sus reclamaciones se suman a las casi 1.500 alegaciones que se hicieron nada más acabar los exámenes y a las quejas de 1.400 personas que se unieron a nivel estatal cuando salieron las notas para exigir una revisión del proceso.
Algunas de las categorías de trabajadores cuentan con más de un 90% de suspendidos (como los auxiliares de atención al público, donde sólo ha aprobado un 5%). Estos porcentajes se repiten en las Islas, siendo las pruebas en las que se valoraban los idiomas las más polémicas.
De las aproximadamente 70 personas que se presentaron en Palma para ser técnicos de atención a pasajeros, sólo 8 aprobaron. «El examen en teoría es un trámite para volver a estar en la bolsa de trabajo, yo lo he hecho cinco veces», cuenta Noemí García, técnica de programación y operaciones TPO que lleva 14 años en Aena y ahora está fuera de la bolsa.

«Lo que parece que están haciendo es un ERE encubierto de interinos para desprenderse de gente con méritos por antigüedad», afirma García, que asegura haber recibido una hoja de examen en la que faltaban preguntas. Otras quejas se refieren a las pruebas de comprensión auditiva de inglés, que en algunas aulas se repitió dos veces y en otras tres, a la existencia de cuadernillos de examen con respuestas marcadas u hojas en blanco o a la dificultad de las preguntas de idiomas, con un nivel superior al que se exigía.