jueves, 7 de septiembre de 2017

Carta al Sindicato CSIF: Aristocracia Directiva en AENA Barajas y ENAIRE

Publicamos tal como nos piden una carta que nos llega al Sindicato CSIF cargada de fina ironía.

Asistimos con frecuencia al juego de tronos de nuestra aristocracia directiva, ahora el Conde de Badajoz, lo asciendo a Marqués de Sevilla, y al Marqués de Sevilla lo nombro Duque de Palma (creo que ahora está libre). 

A mí me da por mirar los curriculum de los susodichos y veo como Aena, cuando quiere, bien que se gasta los cuartos en formación, cosa que por otro lado me parece razonable y no tengo nada que objetar. Lo que ya no es tan perfecto es como a los demás nos alimentan como a cerdos y gallinas, con sobras y desperdicios. 

Y me pregunto yo si no es digno de estudio en una de esas "bisnes escul" (lo siento, pero a algunos no nos corresponden las clases de inglés presenciales en nuestro centro de trabajo y dentro de horario laboral) como dirigir un mantenimiento o una obra cuando el proyecto se ha adjudicado con un 60% de baja, la obra o mantenimiento con un 40% y la ATCV con un 70%. Nos lanzan al ruedo con ese Miura, a solas, sin picadores ni banderilleros, solo con nuestro capote y un curso de liderazgo online, mientras ellos desde la barrera, tendido sombra por supuesto, copa y puro en mano, nos dan de cuando en cuando avisos para que acabemos en plazo y cumplamos con las suertes de las certificaciones. 

No se sabe como, al final terminamos matando al Miura con alguna que otra cornada, pero algunas veces nuestro ángel de la guarda se pone a mirar el "esmarfon", un despiste con el trabajo que tiene le pasa a cualquiera, y nos viene la tormenta de los 200 años sobre la T4, o un corte eléctrico que dura más de la cuenta y las SAIS que deberían haber aguantado no lo han hecho, y los grupos no han arrancado, y que os voy a contar que no sepáis. 

Dicho lo dicho yo creo que no necesitamos formación, sino que nos pongan unos autobuses a Lourdes, aunque como decía un cura cuando se le pedía que sacara a San Isidro para que lloviera, yo sacarlo lo saco, pero de llover no está. Por si acaso, que no lo saque en la T4 que se inunda...

El Conde de Montecristo.